domingo, 12 de junio de 2011

5 de Febrero

Pasaron los años. Y cada día cuando se levantaba, pensaba en aquel desgraciado día en el que cometió aquel maldito error.

El día en el que renunció a ser ella misma por un amor pasajero que se desvaneció demasiado pronto. Renunció a todos sus colores para convertirse en un dibujo en blanco y negro. Mal hecho. Como todas aquellas que sufrían lo mismo en silencio.

El día en que decidió ser infeliz por el resto de su vida para poder asegurar la felicidad de aquel con quien compartía su lecho.

Solo cabía excusarse diciendo que ese día, ella ni se imaginaba lo que ocurriría pocos años después.

Mi más sentido pésame.

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