martes, 8 de febrero de 2011

CARTA A UN AMOR INESPERADO

Lo nuestro comenzó tal día como un 5 de abril en 2004. Una tarde nublada aunque calurosa. Fue amor a primera vista. Tú, morenita y pequeñita. Yo, nerviosa e impaciente. Nos encontramos en la calle. Nos miramos y saltó la chispa. Una mirada fugaz pero a la vez intensa. A partir de entonces estuvimos juntas casi siempre, ya que nuestros planes no coincidían. Yo quería viajar y tú no podías venir conmigo. Preferías quedarte en casa al calor de la chimenea.
Yo te echaba de menos. Pero esta tristeza se veía recompensada por la alegría del reencuentro.
Se que nunca llegaras a leer esta carta, pero tengo que decirte lo importante que eres para mi. Siempre estuviste a mi lado. En los buenos y los malos momentos. Y yo también lo intenté. Cuando tenía un mal día y llegaba a casa decaída, tú me animabas y me apoyabas. Y siempre me escuchaste cuando lo necesitaba.
Siempre supe que algún día me dejarías. Sabía que algún día te tendrías que ir. Tú nunca me defraudaste ni me diste la espalda.
Por eso quiero darte hoy las gracias con esta carta. Para aliviar el gran pesar que me causa nuestra separación. Hoy quiero decirte adiós de la manera menos dolorosa posible.
Siempre tuya mi perrita querida.
Ana.

2 comentarios:

  1. Ohhhh,cariño,se me han saltado las lagrimas..no tengo palabras....

    ResponderEliminar
  2. Quiero aclarar un par de cosas:

    En principio, no es que este obsesionada con mi perra, que la quiero mucho, sí, pero este es un trabajo para la asignatura de lengua y me gustó como quedó al final, por lo tanto decidí publicarla.

    Y por ultimo, las proximas entradas seran algunas reflexiones sobre la ausencia y la falta de los seres quieridos.

    Gracias por visitar mi blog! ^^)

    ResponderEliminar